Chile se atreve más y pone a los servicios en la agenda de exportaciones con potencial

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Ayer Milán se transformó en un punto de negocios para pequeñas y medianas empresas chilenas dedicadas a la industria alimentaria.

No sólo de moda se vive en Milán. Ayer la ciudad italiana se transformó en un importante punto de negocios para pequeñas y medianas empresas chilenas dedicadas a la industria alimentaria. Y es que en el marco de la Expo Milán 2015 -cuyo lema es «alimentando al planeta, energía para la vida»- y específicamente de la celebración del Día de Chile, ProChile organizó una rueda de negocios con 22 importadores provenientes de los once países donde el organismo tiene agregados comerciales, entre ellos Italia, España, Alemania, Francia y Reino Unido en la cual se concretaron más de 300 reuniones.

¿El objetivo? Potenciar y aumentar el comercio bilateral entre Chile y Europa e incrementar la participación de las pymes chilenas en las exportaciones de alimentos. Entre los productos destacaron los frutos secos, vinos, cervezas, piscos, fruta fresca y productos gourmet.

El director de ProChile, Roberto Paiva, señala que instancias como ésta son esenciales a la hora de incentivar a las empresas de menor tamaño a exportar, ya que en su opinión la firma de tratados comerciales por sí sola no es suficiente.

Agrega que para las firmas chilenas salir al mundo es vital, ya que «a veces el mercado chileno, aunque uno no lo quisiese, es muy volátil».

Al definir el momento actual del mercado europeo para los exportadores chilenos, Paiva admite que no está exento de dificultades, ya que el euro -la moneda para una buena parte de los países del Viejo Continente- se ha devaluado, lo que hace que algunos productos locales, como el vino, pierdan cierta competitividad y adicionalmente se transformen en competencia en terceros mercados, como Corea o Taiwán, por ejemplo.
Como fortaleza, destaca que los países europeos se están recuperando en términos de PIB.

Otra forma de enfrentar los desafíos es abriendo nuevas ventanas de negocios, y el director de ProChile destaca que el área de servicios puede interesarle al importador europeo, además que «es un área nueva de la economía chilena y uno de los dinámicos».

«Aparte del vino, de la fruta, quisiéramos que Chile fuera conocido como exportador de servicios», plantea Paiva, para lo cual ProChile ya está trabajando en estrategias destinadas a potenciar esta área.

La visión de los exportadores

Las ruedas de negocios derivaron en perspectivas de contratos para los exportadores participantes, quienes valoraron especialmente que pudieran acceder a importadores de varios países de Europa Central de una sola vez, que ya estaban familiarizados con la mayoría de los productos chilenos a ofrecer y que en algunos casos, correspondían a empresas de gran tamaño.

«Viajar de tan lejos para conocer empresas que ya están en el rubro y que son grandes, te ayuda a tener un resultado en el corto plazo, ya hablando para el próximo año poder realizar expotaciones en concreto», resaltó Mauricio Salvo, bussiness manager de la exportadora de frutos secos ValleSur.

«A lo mejor no en esta temporada, pero sí en la próxima campaña se van a ver los frutos», dijo Haydelin Hoffmann, de la compañía Aurora Australis, dedicada a los envíos de fruta fresca.

El pabellón se traslada al país

A un mes que finalice la Expo Milán, el balance de la organización es positivo, superando más de 800 mil visitas desde la inauguración en mayo pasado y cumpliendo la meta principal: dejar bien posicionado a los alimentos chilenos frente al mundo. Así lo plantea el comisionado chileno del evento, Lorenzo Constans, quien está convencido que se alcanzará la meta de un millón de visitas al próximo 31 de octubre, y al mismo tiempo destaca el interés que generó entre los visitantes productos típicos de la gastronomía local como la empanada, el pastel de choclo y por supuesto, el vino.

«Del balance general de toda la Expo, nosotros hemos estado dentro de los pabellones más visitados así que nos sentimos satisfechos», dice.
Respecto al futuro que tendrá la estructura de más de 2000 metros cuadrados que conformaba el pabellón, Constans señala que se están afinando los últimos detalles para su traslado a Chile.

«Mi sueño sería que lo viéramos en Chile tal como está acá para que la gente que no ha tenido la oportunidad de visitarlo lo pueda conocer», concluye.

Fuente: Diario Financiero