Conectividad entre Aysén y Magallanes reactiva comercio en apartadas localidades

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Los traslados de postes de ciprés tienen mayor flujo hacia las tierras magallánicas, mientras que desde el extremo austral se transportan alimentos e insumos.

«Ha sido súper bueno porque ahora tenemos dos barcazas que pasan por acá. Incluso, cuando pasa el ferry que viene o va a Aysén, los pasajeros bajan a comprar mariscos, luche o centolla», señala Isabel Negüe, vocera del Comité de Desarrollo de Puerto Edén, al referirse a los beneficios que ha provocado la conectividad marítima permanente que se estableció en mayo pasado entre las regiones de Aysén y Magallanes.

A la operación que cumple el ferry «Crux Australis» se suman los viajes aéreos que desde diciembre hay entre Punta Arenas y Balmaceda. Estas conectividades subsidiadas por el Estado permiten mejorar la comunicación entre estas zonas, con efectos positivos en las localidades de Caleta Tortel y Puerto Edén.

El subsidio mensual aéreo es de $64 millones y está adjudicado a la línea aérea Dap, la que opera con un avión BAE con capacidad para 90 personas. El viaje demora una hora y media.

Asimismo, la conectividad marítima entre Puerto Yungay y Puerto Natales tiene un subsidio anual de $2.376 millones y se financia gracias al Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas. La empresa Tabsa dispuso el ferry «Crux Australis», con capacidad para 100 pasajeros y 165 metros lineales de carga, equipado con butacas reclinables para mayor comodidad del viaje, que demanda

ya estarían vendidos desde octubre a marzo casi en su totalidad, aunque se reservan unos 30 pasajes para la gente local», agrega López.

Isabel Negüe destaca que gracias al ferry se puede llegar a orillas de la localidad, facilitando el traslado de pasajeros y carga.

«Antes dependíamos del paso del ferry que conecta Puerto Natales con Puerto Montt, y ahora tenemos otra alternativa para mover los productos», recalca.

Jorge Flies, intendente de Magallanes, manifestó satisfacción por la evolución de ambas conectividades: «La relación se estrecha entre ambas regiones patagónicas, que muchas veces viven situaciones de aislamiento».

Antes, ejemplifica, para que autoridades de esas regiones pudiesen trasladarse a una u otra zona era más costoso, porque debían ir a Puerto Montt o a Santiago, y desde allí volar a Aysén, situación que se modificó con la conectividad aérea.

«Cambiamos el diario vivir de los habitantes de Caleta Torte

41 horas de navegación, en un tramo de 770 km.

En la zona sur de la XI Región, a unos tres meses del inicio de operaciones del ferry, ya se evidencia el impacto comercial de los bienes que se intercambian con Magallanes, propiciado por menores costos en fletes, al evitar los viajes por Argentina.

«Ya hay un comercio bastante importante. Por ejemplo, con el tema de la madera, porque en Punta Arenas ellos necesitan los postes de ciprés para los cercos de las estancias magallánicas. Mientras que de allá se traen los productos de abarrotes, combustibles, congelados, materiales de construcción», afirma el alcalde de Tortel, Bernardo López Sierra, uno de los impulsores que pidieron establecer esta conectividad marítima como continuidad de la Carretera Austral.

La implementación de la barcaza impulsó a una empresa de Magallanes a instalarse en Caleta Tortel con cámaras de frío para acopiar productos pesqueros.

También existe un significativo aumento en el número de visitantes: «Hay 15% más de visitantes que en 2015. Unos 200 turistas han llegado solo a Tortel, sin estar en temporada turística. Con respecto a la venta de pasajes, estosl y Puerto Edén, sabiendo que tienen un transporte que llega a los muelles y permite subir al barco, viajar subvencionados y llevar su carga, su negocio», concluye.

Fuente El Mercurio