El puerto de Barcelona agrupará sus terminales de cruceros para liberar espacios para uso público

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La Autoridad Portuaria de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad seguirán avanzando en la integración de espacios estratégicos del frente litoral, la mejora de la movilidad y la reducción de las emisiones.

Uno de los puntos clave que se han abordado en la última reunión al respecto es la gestión de los cruceros que llegan y salen de la ciudad. La instalación es la cuarta a nivel mundial en número de cruceristas, con unos 2,6 millones al año, lo que obliga a garantizar que siga siendo una actividad sostenible.

Para garantizarlo, se ha decidido reducir el número de terminales de cruceros a siete, que se concentrarán en el Muelle Adosado a través de un plan de varias etapas. En un primer momento, las terminales Maremagnum y Astilleros dejarán de realizar este tipo de operaciones, que se trasladarán al Muelle Adosado una vez finalice la ampliación, entre 2022 y 2023.

Además, se eliminarán los usos portuarios comerciales de los Muelles España y Astilleros, y se abrirán los espacios liberados al uso público. En cuanto a la Terminal Norte, la actividad crucerística finalizará al término de la concesión actual, en 2026.

Se suprimirán también los usos portuarios comerciales de la parte norte y este del Muelle Barcelona para abrir dichos espacios al uso público. En la Terminal Sur, las operaciones de cruceros finalizarán cuando en la terminal del Puerto Nuevo deje de realizarse transporte de mercancías.

Respecto a los servicios regulares de la Terminal Ferry Barcelona, que opera Trasmediterránea, se mantendrán en la alineación sur del Muelle Barcelona, próxima al Muelle San Beltrán. Una vez efectuados los diferentes traslados, se actualizará el plan especial del Muelle Barcelona y se ampliará su ámbito al Muelle de Astilleros para reordenar los espacios liberados.

Control de emisiones y gestión del tráfico

Asimismo, en el marco de una estrategia orientada a la mejora medioambiental en el tráfico de cruceros, el puerto solicitará un informe sobre el sistema de control de las emisiones de los buques y encargará un estudio específico del impacto de la contaminación a largo plazo en determinadas zonas.

A la vista de los resultados, pondrá en marcha un plan con objetivos concretos. En paralelo, elaborará un informe de la movilidad con origen o destino en el Muelle Adosado y establecerá una programación para la gestión sostenible del tráfico de cruceristas con la intención de evitar la congestión viaria.

Otro de los acuerdos destacados del encuentro ha sido el relativo a la modificación del Plan Especial de la Nueva Bocana, que el puerto presentará en junio de 2018, para aumentar el espacio de uso público en 14.000 m² adicionales.

 

Fuente: Cadena de Suministro