Puente Chacao aplaza inicio de obras para resolver nuevas observaciones a la ingeniería

1

Un plazo adicional, estimado entre 30 o 40 días, recibirá el Consorcio Puente de Chacao para responder nuevas observaciones a los Estudios de Diseño e Ingeniería del viaducto con el que se proyecta unir Chacao, en la Isla Grande de Chiloé, con Pargua, en el continente.

Un nuevo aplazamiento que aunque posterga el inicio de la fase de construcción, inicialmente presupuestada para 2015, podría no incidir en el plazo final previsto para la puesta en servicio de la obra, asegura el subsecretario de Obras Públicas, Sergio Galilea, quien además expresó su confianza en que se puedan iniciar los trabajos en los próximos meses. «Esperamos que sea este año», comentó.

«Estamos en una fase clave, que es la revisión de la ingeniería del puente. Son más de 1.300 planos los que se están revisando, además de otros 300 informes y documentación», dice Galilea respecto del trabajo que ejecuta una comisión técnica integrada por ingenieros de la Inspección Fiscal, y de la consultora internacional que asesora a esta en el trabajo. Un proceso que se ha hecho particularmente lento tras el caso Cau Cau, afirma una fuente del MOP.

«Probablemente se está haciendo con más calma», reconoce Galilea. «Cada plano tiene que llevar la firma de cada uno de los ingenieros que lo está revisando», apunta.

«Todos estamos apurados», remarca, consultado por la presión adicional que impone el pago al consorcio cuando este cumpla los denominados «hitos», que corresponden a las etapas del proyecto que fijaron las bases de la licitación por el avance de la obra.

Se estima que solo en obras preparatorias el consorcio tiene ya una inversión superior a los US$ 104 millones. La mayor parte está en la maquinaria que trajo el socio mayoritario del consorcio (Hyundai) desde Corea u otros países, pero hasta ahora no han recibido ningún pago.

En la práctica son Hyundai y los franceses y noruegos de Systra y Aas-Jakobsen quienes están sosteniendo el contrato, debido a la compleja situación de la brasileña OAS, que se declaró en quiebra.

Galilea advierte que «en un proyecto de esta complejidad hay que hacer ingeniería muy fina, con mucho detalle, construir debajo del agua tiene sus problemas, las corrientes, los vientos… Puede haber muchas vicisitudes. Mientras no haya una buena ingeniería, no hay puente (…) Cuando tenga la ingeniería tiene el puente, lo único que falta es construirlo», asegura.

Galilea no descartó que pueda haber una revisión parcial, «podemos aprobar toda la ingeniería que tiene que ver con la pila central, y ahí empieza la construcción y después revisar la pila isleña, con más detalle. No va a afectar lo otro», asegura.

Así puede ocurrir con las edificaciones anexas al puente, como las salas de control o el mirador, por ejemplo, que incluso puede cambiar de ubicación, si es necesario, dice Galilea, pero «esperamos en noviembre tener todo para sancionar lo fundamental para el inicio de la construcción».

Fuente: El Mercurio