Tras fallo de la Suprema, Mallplaza pone fin a contrato para levantar proyecto en Valparaíso

0

La resolución que declaró ilegal el permiso otorgado a Mall Plaza Barón, hizo inviable la concreción de la iniciativa. Dado ello, la firma puso fin al contrato de Concesión del Proyecto Puerto Barón con EPV. Por eso, deberá hacer provisión neta por US$7,5 mills.

Y finalmente Mallplaza se cansó. Tras años de conflictos judiciales, oposición de los vecinos y fuertes dichos de la autoridad, el principal operador de centros comerciales del país optó por poner punto final a sus intenciones de crecer en Valparaíso.

A fines de diciembre, la Corte Suprema declaró ilegal el permiso de edificación otorgado en 2013 por la Municipalidad de Valparaíso para desarrollar el emblemático Mall Plaza Barón. Si bien, inicialmente se señaló que se evaluarían alternativas para avanzar, la verdad es que había poco que hacer. Tiempo atrás, la filial de Falabella ya había modificado la iniciativa, reduciendo su altura, con miras a ganar el respaldo, lo que en última instancia no funcionó.

 “Luego de más de 10 años de relación contractual con Empresa Portuaria Valparaíso (EPV), Mallplaza ha decidido poner término al contrato de Concesión del Proyecto Puerto Barón, de acuerdo a la facultad establecida para ello en el mismo contrato”, señaló la compañía. Añadiendo que ello le significará realizar una provisión neta de US$7,5 millones.

Subrayaron que: “Durante esta última década, Mallplaza -en conjunto con EPV- desplegó los mejores esfuerzos para llevar adelante el proyecto, respetando de manera irrestricta todas las regulaciones y recomendaciones efectuadas por las diferentes administraciones y organismos técnicos, incluyendo las solicitadas por la Comisión Presidencial y la propia Unesco”, pero el último fallo cambió las perspectivas. “El reciente fallo de la Tercera Sala de la Corte Suprema, que impide la ejecución del proyecto, deja sin efecto la sentencia de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, y cambia el criterio de la misma Corte Suprema que en el año 2006 había ratificado la legalidad de una modificación al Plan Regulador Comunal de Valparaíso, que se introdujo expresamente para permitir la construcción de un proyecto como Puerto Barón”. Ahora, la iniciativa -que incluía una inversión por cerca de US$230 millones- no se materializará.

Fuentes conocedores del proceso, precisan que EPV ya veía venir tal resolución. De hecho, justamente había una cláusula en el contrato que apuntaba a que éste podría terminar si existía un fallo a firme de la justicia. Ahora, la firma ya abrió un proceso de consulta jurídica para evaluar qué alternativas quedan para desarrollar en ese paño, tras la resolución de la Suprema. Al parecer, lo único que se podría materializar serían inversiones de carácter portuario.

“Como EPV lamentamos que este proyecto, el cual hasta el 27 de diciembre cumplía con plena legalidad, finalmente no llegue a realizarse, lo que significa la imposibilidad de materializar una inversión de más de US$200 millones y un nuevo motor de desarrollo y fuente de empleo en la ciudad”, destacaron desde EPV. “Reiteramos nuestra disposición a dialogar y a consensuar la mejor propuesta posible para el uso futuro de un sector que hoy ha perdido una valiosa oportunidad de desarrollo”, agregaron.

Hace algunas semanas, el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, ya había adelantado lo que se venía: “Esta decisión de la corte pone fin definitivo al ‘No al Mall Barón’, y a abrir la discusión sobre lo que sí queremos para la ciudad en esa lugar”, avizoraba el edil, lo que finalmente se concretó ayer.

Una década de dudas

Fueron sólo algunos meses los que Mall Plaza Barón logró avanzar en su construcción en el borde costero de Valparaíso. Si bien, el acuerdo con EPV se firmó en 2006, proyectando que el centro comercial estaría listo en 2011, recién en 2013 se consiguió el permiso de edificación. Y en septiembre de ese año comenzaron la construcción, paralizándose en noviembre a raíz de una serie de recursos judiciales presentados por vecinos, por presunta vulneración de patrimonio arqueológico. Y así sumaron años de estancamiento. Es que si bien desarrollaron un plan arqueológico para el lugar, tal como lo había mandatado el Consejo de Monumentos Nacionales, recién a mediados de 2016 éste comenzó a ejecutarse.

Más allá de ello, la resistencia de los vecinos continuó, impugnando la legalidad de los permisos otorgados para su desarrollo. En paralelo, y tras una serie de sugerencia de Unesco, la empresa hizo cambios para aminorar los impactos sobre la Bodega Simón Bolívar, de carácter patrimonial.

A esas alturas, en Mallplaza apuntaban a retomar las obras en 2017, pero el fallo de la Suprema fue la estocada final.

“Lo sucedido con el proyecto refleja la urgencia de avanzar en una institucionalidad que otorgue reglas claras, con procesos de revisión y aprobación en tiempos acotados, de manera de contar con la debida certeza jurídica para abordar este tipo de iniciativas tan”, concluyó ayer Mallplaza.

 

Fuente: Pulso