Los océanos siempre han sido clave para el comercio global, pero una reciente directiva de Washington podría convertirlos en una nueva frontera para la extracción de minerales, abriendo un lucrativo nicho para la industria naviera.
La orden ejecutiva que lo cambia todo
El 24 de abril de 2025, el presidente Donald Trump emitió la orden «Liberando los Minerales y Recursos Críticos Marinos de EE.UU.», un impulso decisivo para acelerar el desarrollo de recursos minerales submarinos. El objetivo es claro: reducir la dependencia de fuentes terrestres geopolíticamente sensibles y asegurar el suministro de minerales críticos (CRM, por sus siglas en inglés), esenciales para energías renovables, defensa y tecnología.
Según un análisis de Reed Smith, esta iniciativa podría generar contratos a largo plazo y expandir el alcance operativo de los armadores. Actualmente, China produce más del 80% de los elementos de tierras raras, y el Congo domina el suministro de cobalto, lo que expone a las cadenas de suministro a riesgos como conflictos comerciales o inestabilidad política.
Minería submarina: la nueva oportunidad
La minería en aguas profundas (DSM) —que extrae níquel, manganeso, cobre y cobalto del lecho marino— está en etapas iniciales, pero la orden ejecutiva busca acelerar su viabilidad comercial, especialmente en aguas cercanas a EE.UU. y con aliados internacionales.
Oportunidades para la industria naviera:
- Barcos especializados:
- Se necesitarán buques para exploración, construcción de infraestructura submarina, monitoreo ambiental y extracción directa (con robots conectados a barcos nodriza).
- Armadores con experiencia en energía offshore, tendido de cables o trabajos submarinos están mejor posicionados para ofrecer estos servicios.
- Transporte de minerales:
- Una vez extraídos, los minerales requerirán buques graneleros o multipropósito para llevarlos a plantas de procesamiento en tierra, creando un nuevo mercado de alto margen.
- Reconversión de flotas:
- En lugar de invertir en nuevos buques, los armadores podrían adaptar graneleros, barcos de carga pesada o cableadores para operaciones DSM, reduciendo costos iniciales.
- Logística offshore:
- Los proyectos DSM necesitarán barcos de apoyo (OSV), gabarras de combustible y lanchas de crew, replicando el modelo de la industria petrolera offshore.
Desafíos y críticas
Aunque empresas como The Metals Company (Canadá) y Australian Strategic Materials celebran la orden, otros actores son escépticos:
- Falta de infraestructura: EE.UU. no tiene capacidad instalada para producción a gran escala de CRM.
- Impacto ambiental: Organizaciones advierten sobre daños irreversibles a ecosistemas marinos.
Conclusión
La orden ejecutiva marca un punto de inflexión para que EE.UU. lidere la exploración submarina de minerales críticos. Para los armadores, representa una ventana de oportunidad en un mercado emergente, aunque no exento de riesgos.
Fuente: Baltic Exchange