Arica, la bisagra del Pacífico

Columna de Gabriel Gurovich, Chief Evangelist Officer, KLog.co

El nuevo impulso al Corredor Bioceánico Central que une Brasil, Bolivia y Chile por Arica no es un proyecto más: Es la oportunidad de redefinir la geografía económica de Sudamérica, ya que en un mundo donde Asia concentra la demanda de materias primas y manufacturas, cada kilómetro que se acorta entre el Atlántico y el Pacífico se traduce en competitividad.

Que Bolivia se sume a la alianza con Arica y Brasil muestra que la gobernanza trinacional ya no es una idea, sino una necesidad. Para Chile, y en particular para Arica y Parinacota, el desafío será estar a la altura: No basta con ser «la salida natural», se requiere infraestructura vial y ferroviaria moderna, digitalización portuaria y reglas claras que den confianza a la inversión privada.

El corredor no solo conecta tres países: Conecta la esperanza de que Sudamérica pueda integrarse con pragmatismo y visión global, transformando a Arica en un corazón logístico del continente.