Aranceles, acuerdos y propaganda: China se prepara para la guerra comercial con EE.UU.

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Enfrentado a una inminente nueva alza unilateral de aranceles en el marco de la guerra comercial desatada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el gobierno chino prepara una batería de medidas para responderle a Washington, entre las que se encuentran impuestos de represalia a los productos «Made in USA», formar un frente común con la Unión Europea (UE) y una campaña mediática que defienda sus intereses económicos.

«No dispararemos el primer tiro», dijo ayer el Ministerio de Finanzas chino en un comunicado, aunque advirtió que responderá a los aranceles por valor de US$ 34.000 millones que Trump anunció que impondrá desde mañana.

«China ya hizo los preparativos necesarios», añadió el vocero de la Cancillería del gigante asiático, Lu Kang, en una probable referencia a la tasa de 25% con la que su país prometió gravará en represalia a un centenar de importaciones estadounidenses, como automóviles y whisky.

La soja podría ser otro de los artículos «Made in USA» afectos a nuevos aranceles, lo que supondría un enorme golpe para la principal economía del mundo que en 2017 exportó a China US$ 14.000 millones en ese producto, es decir, un tercio de su producción.

Pero el golpe podría ser para ambos lados: Estados Unidos es el único país que produce lo suficiente como para satisfacer la demanda china.

Hasta ahora, las medidas anunciadas por Beijing son proporcionales a la ofensiva comercial estadounidense, pero Trump -quien siente que el resto del mundo se «aprovecha» de su país- ya amenazó con aumentar los aranceles hasta los US$ 400 mil millones si China responde el viernes.

Estados Unidos no solo está enfrentando comercialmente a China sino también a la UE, Canadá y México, entre otros, que se vieron golpeados por la decisión de Trump de imponer aranceles de 25% al acero y de 10% al aluminio que entra a su país.

Además de presionar con nuevos aranceles, el gobierno de Xi Jinping ha estado buscando una alianza con los países europeos. Según Reuters, las autoridades chinas quieren unir fuerzas con la UE, a cambio de abrir más su restrictivo mercado interno.

Una de las propuestas es que China y el bloque europeo realicen un esfuerzo conjunto contra EE.UU. ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). «(China y la UE) deberían enfrentar el proteccionismo codo a codo», aseguró la agencia oficial Xinhua ayer.

La UE ha rechazado la idea por ahora, pero se espera que ambas potencias comerciales discutan la situación durante la cumbre que celebrarán el 16 y 17 de julio, en Beijing. El vicepremier Liu He ha dicho en privado que en esa cita China está dispuesta a decir por primera vez qué sectores puede abrir a la inversión europea, dijo Reuters.

«China quiere que la UE la apoye contra Washington, que elija un bando. No haremos eso, y se lo hemos dicho», aseguró un diplomático europeo a esa agencia de noticias.

De todas formas, la Canciller alemana, Angela Merkel, volvió a advertir ayer a Trump sobre el riesgo real de una guerra comercial si aplica más aranceles a productos de la UE. La líder europea llamó a su contraparte estadounidense a negociar, pues, «para apaciguar este conflicto se necesitan dos».

Los efectos de las disputas comerciales ya se están «viendo reflejados en algunos indicadores», aseguró ayer el director general de la OMC, Roberto Azevedo.

«Esta es una guerra que se desarrolla lentamente y podría acelerarse si los aranceles se hacen efectivos», dijo a «El Mercurio» William Reinsch, experto del Center for Strategic and International Studies, que se desempeñó como subsecretario de Comercio de EE.UU. durante la administración de Bill Clinton. «No habrá ganadores en esta guerra comercial. En un mundo donde la producción está completamente integrada, todos pierden», advirtió.

Campaña mediática

La maquinaria propagandística china también se sumará a la guerra comercial en ciernes.

Según The Times de Londres, el gobierno chino ordenó iniciar una campaña en los medios estatales contra las medidas de Trump. «Todos los medios deben prepararse bien para un conflicto prolongado», dice la directiva entregada a la prensa.

«El conflicto comercial es realmente una guerra contra el ascenso de China, para ver quién tiene una mayor resistencia. Este no es el momento de la irresolución o la reticencia», añadió el documento.

Los medios en Beijing no tardaron en seguir la directiva del gobierno y criticaron a EE.UU. por, supuestamente, utilizar las trabas comerciales para impedir el crecimiento de China. «EE.UU. ha mantenido la hegemonía en los campos militar y financiero por mucho tiempo. Ahora, quiere la hegemonía económica», aseguraba el editorial del estatal China Daily.

El Global Times, tabloide del Partido Comunista chino, fue un paso más allá y lanzó una advertencia: «Washington pagará caro por sus intentos de convertir a todo el mundo en su vasallo económico».

 

Fuente: El Mercurio