El acuerdo contempla importaciones de al menos 10 millones de toneladas anuales durante dos años, aunque su impacto sobre la demanda de transporte marítimo dependerá de los puertos de embarque. En paralelo, el Baltic Dry Index cayó 278 puntos en la semana, presionado principalmente por el segmento Capesize.
El compromiso de China de importar al menos 10 millones de toneladas de carbón estadounidense en cada uno de los años 2027 y 2028 abrió nuevas perspectivas para el comercio internacional de graneles sólidos, en un escenario marcado por la volatilidad de los fletes y la evolución de las principales rutas marítimas.
El acuerdo fue anunciado por la Casa Blanca el 25 de septiembre de 2026 y posteriormente incorporado por el Ministerio de Comercio de China, el 28 de septiembre, al marco de reducción arancelaria recíproca, cuya implementación está sujeta a los procedimientos legales internos de ambos países.
Sin embargo, el compromiso todavía no permite anticipar un aumento equivalente de la demanda de transporte marítimo desde el Atlántico. El volumen comprometido corresponde al suministro estadounidense en su conjunto, sin especificar puertos de origen, calidad del carbón ni tamaño de los buques que se utilizarán.
La distribución geográfica de los embarques será determinante: una mayor participación de terminales del Golfo de Estados Unidos y de la costa este podría incrementar la demanda de transporte en el Atlántico y las toneladas-milla recorridas. En cambio, los embarques desde la costa del Pacífico responderían a una dinámica logística diferente.
El comercio de carbón recupera actividad, pero sigue bajo los niveles de 2024
Los registros de embarques de Signal muestran que el transporte de carbón desde el Golfo de Estados Unidos hacia China alcanzó 918.364 toneladas entre enero y septiembre de 2026, frente a 51.726 toneladas durante el mismo período del año anterior.
La recuperación se concentró en los últimos meses del período analizado. Agosto y septiembre sumaron 695.375 toneladas, equivalentes a cerca del 76% del total registrado en 2026.
Pese a este repunte, los volúmenes permanecen por debajo de los niveles observados en 2024. China representó el 4,6% de las exportaciones de carbón del Golfo estadounidense a todos los destinos durante 2026, frente al 9,8% registrado dos años antes. Asimismo, el tonelaje destinado al mercado chino se mantiene aproximadamente un 47% por debajo del nivel de 2024.
Estas cifras corresponden a embarques registrados durante 2026 y no demuestran que exista una relación causal con el compromiso comercial para 2027 y 2028. Su evolución futura dependerá de la materialización de las compras y de cómo se distribuyan los cargamentos entre las distintas costas estadounidenses.
Baltic Dry Index retrocede por debilidad de los Capesize
Mientras el compromiso comercial abre interrogantes sobre las perspectivas de mediano plazo, el mercado de graneles sólidos registró una corrección durante la semana analizada.
El Baltic Dry Index (BDI) cerró en 3.148 puntos, con una caída semanal de 278 puntos respecto de los 3.426 puntos registrados el 25 de septiembre.
La principal presión provino de los buques Capesize, segmento en el que todas las rutas de referencia terminaron a la baja. El Baltic Capesize Index (BCI) retrocedió 742 puntos, hasta los 5.042, mientras que el promedio C5TC para buques de 180.000 toneladas de peso muerto cayó US$ 6.726, situándose en US$ 42.228 diarios.
Entre las rutas con mayores retrocesos destacó la C14_182, correspondiente al viaje de ida y vuelta entre China y Brasil o África Occidental, cuyo promedio descendió US$ 8.880 hasta US$ 41.814 diarios. La ruta transpacífica C10_182 cayó US$ 7.017, hasta US$ 38.846 diarios.
La disponibilidad de tonelaje también contribuyó a configurar el escenario del segmento. Al 2 de octubre se contabilizaban 620 Capesize en lastre a nivel mundial, con una fuerte concentración en Australasia, que reunía 235 buques, y en el Índico y Sudáfrica, con otros 194. En contraste, el Atlántico Norte registraba apenas 20 unidades.
Panamax pierde impulso y los segmentos menores muestran mayor resistencia
El segmento Panamax también cerró la semana con retrocesos, aunque de menor magnitud que los Capesize. El Baltic Panamax Index (BPI) bajó 35 puntos, hasta 2.372, mientras que el promedio P5TC se redujo US$ 313, situándose en US$ 21.349 diarios.
Todas las rutas de referencia finalizaron la semana a la baja. No obstante, el análisis de mercado identificó una mejora en la demanda de embarques desde el Golfo de Estados Unidos y un ajuste de la lista de buques disponibles en la costa este de Sudamérica.
Al 2 de octubre, el recuento global de Panamax en lastre alcanzaba 780 unidades, el mayor entre los cuatro segmentos analizados. Australasia concentraba 213 buques, seguida por FEAST/NOPAC, con 191.
En los segmentos de menor tamaño, el comportamiento fue más estable. El Baltic Supramax Index (BSI) avanzó tres puntos, hasta 1.789, quedando cerca de su máximo de 52 semanas, de 1.797. Por su parte, el Baltic Handysize Index (BHSI) descendió cuatro puntos, hasta 1.007, a solo seis puntos de su máximo anual de 1.013.
En los Supramax, las ganancias se distribuyeron entre rutas del Atlántico, el Pacífico y el Índico, aunque los servicios vinculados al Golfo de Estados Unidos mostraron retrocesos. En los Handysize, en tanto, destacaron las mejoras de las rutas de salida desde el continente europeo, incluida la conexión entre Skaw-Passero y Boston-Galveston, que subió US$ 500 hasta US$ 14.514 diarios.
Un escenario comercial y marítimo todavía condicionado
Los indicadores de oferta y demanda refuerzan la diferencia entre los segmentos. Para la semana finalizada el 1 de octubre, las relaciones provisionales entre el crecimiento de la demanda de toneladas-milla y el tonelaje disponible fueron de 1,01 para Capesize, 0,96 para Panamax, 0,83 para Supramax y 0,91 para Handysize.
Una lectura superior a 1 indica que la demanda de transporte medida en toneladas-milla crece más rápido que la oferta de tonelaje disponible, no que la carga supere físicamente el número de buques.
En este contexto, el compromiso de China con el carbón estadounidense constituye una señal comercial relevante, pero todavía insuficiente para anticipar un cambio inmediato en el mercado de fletes. La repercusión dependerá de la ejecución efectiva del acuerdo, de la procedencia geográfica de los cargamentos y de si estos representan volúmenes adicionales para el comercio mundial o una redistribución de flujos existentes.
La evolución de las próximas temporadas de carga permitirá evaluar si el acuerdo se traduce en una mayor demanda de buques, especialmente en las rutas atlánticas, mientras el mercado de graneles sólidos continúa mostrando diferencias significativas entre los segmentos y las principales cuencas marítimas.
Fuente: Fuente: The Signal Group